Dos estudios universitarios compararon los deportes desde los siguientes puntos de vista:
Ambos estudios llegaron a la conclusión que el deporte del remo, es puntero entre todos los deportes considerando estos aspectos, solo detrás de tríatlon y muy por delante de otros deportes tan populares como el fútbol, el ciclismo, la natación, el tenis y el golf, así como de los otros deportes náuticos como la vela, windsurf, piragüismo de aguas bravas y esquí acuático.
A diferencia con el piragüismo, en este deporte, los remos se apoyan en un punto fijo, normalmente fuera de borda, en chumaceras sobre portantes. Por eso, el remero da la espalda hacia la proa, a modo de las barquitas de estanque. Durante la remada, se flexionan las piernas, por lo que el remero va sentando sobre un carro sobre vías. Es por eso que se habla del remo de banco móvil.
El remo es un deporte clásico de equipo, pero diferente a los deportes de balón. En el fútbol, el éxito del equipo es el resultado de aunar las habilidades particulares de cada deportista. En remo lo ideal es que todos los tripulantes sean cuanto más idénticos, mejor.
En el remo de ocio, sin embargo, esto tiene una importancia menor. Se practica en equipo porqué se soporta mejor el esfuerzo y se busca la compañía de otros. Además, en compañía se facilita la compra de las embarcaciones y de los remos y su mantenimiento.
El remero de ocio no se cierra la posibilidad de competir a cualquier edad de la vida. Pero para esto hay que entrenar con regularidad. Los remeros de la alta competición, hoy en día entrenan hasta 12 sesiones a la semana.
Hay muchas regatas internacionales, en las cuales lo importante no es la medalla, sino la participación en eventos, que nada tienen que ver con el rigor de las regatas de alta competición. Y nunca participan equipos españoles.
Una variante importante del remo de ocio es el excursionismo en los ríos y canales de Europa. Cualquier remero español puede apuntarse a estos eventos y conocer gente de varios países. En la Península, solo en Portugal hay un río navegable con esclusas, el Duero.